¿Coges el metro o viajas en autobús a menudo? Si la respuesta es afirmativa, ¡estás de enhorabuena! Investigadores americanos realizaron un estudio en el que se dejaba constancia de que viajar en autobús adelgaza.

Pierde kilos con el transporte público

Según este estudio, las personas que usan el transporte público de manera resultar se mantenían más delgadas y bajaban más rápido de peso. Para llegar a esta conclusión se observó durante un año a personas que usaban el transporte público y a otras que en cambio siempre utilizaban el coche. Quienes viajaban en autobús o metro perdieron un promedio de tres kilos más que los que escogían el coche.

Caminar (y en muchos casos correr) para llegar a tiempo a la parada, subir los escalones del metro, hacer equilibrio cuando el ‘bus’ está lleno y no quedan asientos, pararse una parada antes para dar un paseo hasta nuestro destino… En estas pequeñas cosas se esconde el secreto de trabajar en nuestra figura casi sin darnos cuenta, especialmente si se hacen a diario.

Precisamente son estas actividades en las que se basa el estudio realizado por científicos de la Universidad de Pennsilvania y publicado en la ‘ American Journal of Preventive Medicine‘ , que las personas que utilizan el transporte colectivo regularmente se mantienen más delgadas y queman más calorías que aquellas que siempre cuentan con un coche a su disposición.

Pero no sólo se adelgaza cogiendo el transporte público en nuestro día a día, viajar tiene innumerables ventajas, y una de ellas es la de perder peso. ¿No te lo crees? ¡Sigue leyendo!

Adelgazar viajando

Conocer lugares nuevos, hacer amigos en otra ciudad, probar cosas nuevas, conocer otras culturas… Viajar es uno de los mayores placeres de la vida, y además nos ayuda a cuidarnos y mantenernos en forma. ¿Cómo?

-La curiosidad que nos provocan los sitios nuevos nos anima a andar de un lado para otro casi sin darnos cuenta, ya que lo hacemos voluntariamente y mientras disfrutamos de la caminata.

Perderse en mitad de una ciudad también nos ayuda a andar incluso varios kilómetros más al día de lo que caminamos a diario.

-Tener que administrar bien el dinero en un viaje hace que ahorremos en aspectos como la comida, como resultado comemos menos y adelgazamos más.

-La falta de sueño que a veces va ligada con los viajes es otra manera de adelgazar viajando. Esto hace que nuestro metabolismo se acelere y que por tanto perdamos más calorías.
-El estrés es uno de los puntos negativos de viajar, pero como todo, tiene sus cosas buenas y malas. En este caso destacamos que perder los nervios con los horarios, con el no llegar a tiempo o con el perderse, también es una ayuda para adelgazar viajando.

-Todos los sentimientos positivos que nos da viajar, la alegría y la emoción por conocer lugares y personas nuevas, nos ayuda a aumentar nuestra autoestima y seguridad en nosotros mismos. Y nada como tener confianza en nosotros para controlar el peso y huir de la ansiedad y de otros estados de ánimo que pueden llevarnos a comer sin medida para controlar nuestras emociones.

-El tener un guía u horarios marcados para poder visitar todos los puntos emblemáticos de nuestro destino hace que huyamos de malos hábitos como el de la tapa antes de la comida o el atracón en mitad de la noche.

¿Y tú, crees que es posible adelgazar viajando o siempre que vuelves de un viaje lo haces con algún kilo de más?

Como podemos ver, a las ventajas de viajar en autobús: Cuidar el medio ambiente, ahorrar, no depender de transbordos o ganar en comodidad en nuestros viajes, se suma la de ayudarnos a cuidar la línea.