Como decíamos en nuestra guía para sobrevivir a viajes largos, dormir en el bus es una de las formas más eficaces para conseguir que el tiempo vuele y lleguemos a nuestro destino casi sin darnos cuenta. Sin embargo, esto de dormir fuera de su cama no es algo tan sencillo para todo el mundo, por eso os traemos los mejores consejos para dormir en el bus lo más cómodamente posible.

¿Cómo dormir en el bus lo más cómodo posible?

Los autobuses son el medio de transporte más económico cuando se trata de realizar largas distancias. Y aunque el trayecto será más largo que hacerlo por aire o raíles, teniendo algunos consejos en cuenta podemos ahorrar en el viaje y disfrutar de las horas subidos a éste. Si quieres saber cómo dormir en el bus sin dejarte la espalda en ello y sin despertarte cada dos por tres… ¡sigue leyendo!

Dormir en el bus sentado

Lo normal cuando se quiere dormir en el bus es que se tenga que hacer de manera vertical, a no ser que no se tenga ningún compañero de viaje en el asiento de al lado. Pero para caer en el sueño REM profundo es necesario que los músculos se encuentren lo más relajados posibles, algo que a simple vista puede parecer complicado en un autobús. Por eso, para ayudarnos podemos utilizar un cojín cervical o una almohada en la que apoyar la cabeza y el cuello sin notar la superficie dura del cristal o del asiento.

En este sentido, los mejores asientos para buscar una postura cómoda en la que dormir son los que están pegados a la ventana, ya que no tendrás que preocuparte de apoyarte más de la cuenta en tu compañero de viaje.

Si lo pretender dormir en el bus, intenta no sentarte en los asientos del ‘gallinero’ ya que generalmente no se pueden reclinar. Para esto la mejor opción son aquellos en los que nadie se ha sentado detrás, o los que están justo delante de la puerta trasera.

¿Qué llevar puesto para dormir en el bus?

Lo normal es que en un autobús haya una temperatura muy agradable en la que se pueda dormir sin ningún tipo de problema. Sin embargo, no siempre llueve a gusto de todos, por lo que a alguien puede parecerle que hace más frío o calor de la cuenta (especialmente si los pasajeros suben su aire o calefacción particular).

Para poder dormir sin esos extremos de temperatura que pueden dificultar el sueño, lo ideal es llevar diferentes capas, ya sea puestas o en la mochila.

Por ejemplo, puedes ponerte en primer lugar una camiseta de manga corta o tirantes, luego una de manga larga y finalmente una sudadera o abrigo. Además, si es posible y el tiempo así lo requiere, puedes incluir una manta pequeña para viaje o pañuelo grande.

Piensa también en llevar ropa para viajar lo más cómoda posible, como chandals y pantalones poco ajustados.

Además, nunca está de más echar en la mochila un antifaz para dormir para regular la temperatura y unos tapones para los oídos, que nos permitirán conciliar mejor el sueño independientemente del ruido que haya en el autobús.

El mejor horario para dormir en el bus

No es lo mismo intentar conciliar el sueño a última hora de la noche o de la mañana, que hacerlo a las doce o por la tarde. Por eso, si vamos a realizar un viaje largo en autobús y queremos dormir en el bus, lo ideal es comprar un billete de viaje nocturno. En este tipo de viajes suele contarse con más sitio libre para ir un poco más estirado. Además, el ruido ambiente es menor y se tardará menos en llegar al destino por el tráfico más liviano.

Otra muy buena hora para dormir con más facilidad en el autobús es elegir trayectos a primera hora de la mañana, por ejemplo a las cinco o a las seis.